diumenge, 28 d’agost de 2011

Lectures d'estiu-V: El Futuro y sus enemigos de Daniel Innerarity (III)


Daniel Innerarity: El futuro y sus enemigos. Una defensa de la esperanza política. Barcelona, Paidós, 2009 (Col. Estado y sociedad, 165)


“Uno de los principales problemas que se nos plantean es precisamente el que se deriva del contraste entre la rapidez de los cambios sociales y la lentitud de la política. Los Estados son demasiado lentos con relación a la velocidad de las transacciones globales. La formación, la política y el derecho no aguantan el ritmo del mundo globalizado. Sus instituciones pierden progresivamente capacidad de configuración sobre los procesos de aceleración técnica y social. Gobernar se convierte en un problema. Bajo la complejidad de las exigencias de decidir y la presión mediática de inmediatez, las instituciones políticas ven reducida su esfera de influencia, en el mejor de los casos, a la reparación de los daños generados por el sistema económico y tecnológico…
Ésta es la rázón por la cual es Estado, que surgió como un elemento dinamizador de las de las sociedades modernas, aparece hoy como una figura de la ralentización social. Las administraciones, la burocracia, se presentan como paradigmas de lentitud, ineficacia e inflexibilidad. Todos los procesos de desburocratización o descentralización están motivados por esa presión de las administraciones públicas. Esta búsqueda desesperada de eficacia explica también el desplazamiento de los procedimientos de decisión desde los ámbitos de la política democrática a otros escenarios más ágiles, pero menos representativos y democráticos.” (pág. 149-150)


“Por eso la izquierda del siglo XXI debe poner cuidado en distinguirse del altermundialismo, lo que no significa que no hay problemas graves a los que hay de buscar una solución o que deba abandonarse la posición crítica, pero sin ceder a la letanía de deplorar la pérdida de influencia sobre el curso general del mundo. En lugar de proclamar que “otro mundo es posible”, más vale imaginar otras maneras de concebir y actuar sobre este mundo. La idea de que no se puede hacer nada frente a la globalización es una disculpa de la pereza política. Lo que no se puede es actuar como antes. La izquierda no se librará de ese pesimismo que la atenaza mientras no se esfuerce en aprovechar las posibilidades que genera la mundialización y en orientar el cambio social en un sentido más justo e igualitario” (pág. 196)


“Que la política sea una configuración del futuro quiere decir que en ella se realiza una peculiar lucha contra el destino, contra el mundo de los hechos presentados como indiscutibles. La política es el esfuerzo de transformar la fatalidad en responsabilidad. Una de las cosas que más merecen ser protegidas de nuestra tradición democrática es precisamente el rechazo del destino que se traduce en la voluntad de descubrir, comprender y transformar. El futuro depende de nuestras decisiones y compromisos más de lo que pensaron quienes elaboraron la idea moderna de progreso…El futuro no es tanto algo que deba adivinarse como algo que debemos imaginar y construir. La gran cuestión no es, por tanto, qué nos espera, sino qué vamos a hacer, sustituir las grandes disculpas ideológicas por los proyectos concretos” (pág. 200-201)


“La política es una combinación singular de visión y pasión, de perspectiva y determinación, por la que no dejamos de percibir la realidad como es, pero al mismo tiempo nos proyectamos más allá de lo meramente dado; es conciencia de los límites y voluntad de superarlos. La política sin visión se pierde en el ajetreo cotidianos y acabamos llegando adonde realmente no deseábamos; pero si le falta pasión, la política se muestra incapaz de hacer frente a la resistencia fatal de los hechos, a los que se acomoda fatalmente, sin llegar adonde se había propuesto.” (pág.201)


“…lo mejor que puede hacerse frente a una concepción conservadora de la política es combatirle en el terreno de la realidad, discutir su concepción de la realidad….A la derecha no debe oponérsele una ensoñación sino otra descripción de la realidad que sea mejor. La batalla no se gana mediante la apelación genérica a otro mundo sino en la lucha por describir la realidad de otra manera…Sería catastrófico dar por perdida la definición del campo de juego, aceptando alguna de las dos posibilidades que se le ofrecen: competir en la pugna por gestionar mejor esa realidad o combatirla desde un moralismo defensivo.
Contra los administradores oficiales del realismo hay que defender que la política no es mera administración, ni mera adaptación, sino configuración, diseño de los marcos de actuación, adivinación del futuro. ..El tipo de acción que es la política no opera únicamente con meras relga de la experiencia…Quien sea capaz de concebir esta incertidumbre como oportunidad, verá cómo la erosión de algunos conceptos tradicionales hace nuevamente posible la política como fuerza de innovación y transformación. Es urgente llevar a cabo una redefinición del sentido y de los objetivos de la acción política a partir de la idea de que en ella se conoce, es decir, se descubren aspectos de la realidad y posibilidades de acción que no pueden percibirse desde nuestras prácticas rutinarias y nuestros debates preconstituidos.” (pág. 204-205)


“La esperanza no es ilusión sin conocimiento. Si tenemos derecho a seguir esperando es gracias a la convicción de que los ideales de verdad y justicia tienen algún valor de explicación de la realidad y alguna viabilidad en este mundo; que la lógica de las cosas puede coincidir, al menos en parte, con la lógica de los valores…
Por eso defiendo un escepticismo más bien optimista, que tiene pocas cosas seguras pero muchas por posibles. Podría hablarse en este sentido de una esperanza democrática (Westbrook 2005), que no es ingenua ni demasiado confiada, que tiene la suficiente decepción a sus espaldas como para no fiarse excesivamente en las promesas pero a la que esa experiencia no le impide aspirar a lo mejor” (pág. 207-208)

divendres, 26 d’agost de 2011

Lectures d'estiu-V: El Futuro y sus enemigos de Daniel Innerarity (II)




Daniel Innerarity: El futuro y sus enemigos. Una defensa de la esperanza política. Barcelona, Paidós, 2009 (Col. Estado y sociedad, 165)



“Hay una sospecha razonable de que la política democrática está sistemáticamente y problemáticamente fijada en el presente. ¿Cuáles son las razones de esta focalización autista en el presente? Podrían sintetizarse en unas de tipo estructural derivadas de la aceleración del tiempo social, la periodización electoral, el régimen de la demoscopia y el comportamiento de los electores, las tendencias demográficas y la presión organizada de los intereses” (pág. 23)

“¿Es justo formular una “preferencia temporal por los actualmente vivos?¿No sería esto una versión temporal del privilegio que algunos quieren realizar en el espacio, una especie de colonialismo temporal?. En ambos casos se establece una complicidad del “nosotros” a costa de un tercero: si en el exclusivismo de los espacios era el de fuera, en el imperialismo temporal es el de después quien corre con los gastos de nuestra preferencia. (Pág. 29)

“Somos “okupas” del presente…Cuanto más vivimos para nuestro propio presente, pmenos en condiciones estaremos de comprender y respetar los “ahoras” de los otros. Cuando los contextos de acción se extienden en el espacio hasta afectar a personas del otro punto del mundo y en el tiempo condicionando el futuro de otros cercanos y distantes, entonces hay muchos conceptos y prácticas que requieren una profunda revisión …debe ser tomado en consideración reflexivamente, lo que significa hacer transparente los condicionamientos implícitos y convertirlos en objeto de procesos democráticos. Una de las exigencias éticas y políticas fundamentales consiste precisamente en ampliar el horizonte temporal. Dicho sumariamente: dejar de considerar el futuro como el basurero del presente” (pág.31)

“La interdependencia de las generaciones exige un nuevo modelo de contrato social…El modelo de contrato social que regula únicamente las obligaciones entre los contemporáneos ha de ampliarse hacia los sujetos futuros…Las cuestiones de justicia intergeneracional no se resuelven con una lógica de la reciprocidad, sino con una ética de la transmisión…
En el fondo de la cuestión de las generaciones futuras, lo que está en juego es la noción misma de humanidad” (pág. 33-34)

“La principal urgencia de las democracias contemporáneas no es acelerar los procesos sociales sino recuperar el porvenir. Hay que volver a situar el futuro en un lugar privilegiado de la agenda de las sociedades democráticas” (pág. 37)

“La cuestión es encontrar correctamente el registro temporal para cada problema y articular el corto y largo plazo de manera apropiada a la naturaleza de lo que se quiere resolver…
La política se ha desarrollado tradicionalmente como una cuestión de espacio y objetos. Su esfera de responsabilidad se extendía a un territorio, a sus recursos y la distribución de sus bienes. Se encargaba de cosas que podían ser medidas y contadas: territorios, tente, instituciones, presupuestos, materias y precios. Con los debates acerca del cambio climático, la energía nuclear, la ingeniería genética, la gestión de los riesgos financieros, el futuro ha irrumpido en la política del presente” (pág. 42)

“El futuro se ha convertido en un problema…pero tal vez también la vía de solución para Procter a una reforma de la política. Nuestro mayor desafío consiste en volver a pensar y articular en la práctica la relación entre acción, conocimiento y responsabilidad….
Esta repolitización del futuro viene propiciada por la conciencia de su carácter abierto, en buena medida desconocido, pero también por la conciencia de que el futuro es estructurado por la acción presente. Esta combinación de incertidumbre y responsabilidad lo convierte en un asunto eminentemente político, es decir, sujeto a los procedimientos de deliberación y legitimación colectiva” (pág. 43)


“El futuro ha de ser gestionado mediante procesos que representen una gran innovación institucional” (pág. 44)

dimecres, 24 d’agost de 2011

Lectures d'estiu-V: El Futuro y sus enemigos de Daniel Innerarity (I)

Hay libros que pasan, otros a los que dejas pasar, otros que te dejan un buen sabor, otros que quieres olvidar por el tiempo desperdiciado en su lectura, otros que son de obligado cumplimiento y otros, los menos, son los que caen en tus manos en el momento oportuno y que pasan a ser inolvidables para tu educación sentimental y vital.

Es lo que me ha pasado con el libro de Daniel Innerarity: El futuro y sus enemigos. Una defensa de la esperanza política. Barcelona, Paidós, 2009 (Col. Estado y sociedad, 165)

Era una lectura que, a priori, prometía, por el autor, de solvencia probada, y por la temática, el futuro y la política. Pues bien el libro de Innerarity sobrepasa cualquier previsión optimista. Es un libro que te hace repensar muchas cosas, observar la realidad social y política desde perspectivas nuevas, amplias y con objetos de análisis y enfoques diferentes y no habituales en la literatura política, ni en la sociológica, ni en la praxis institucional ni política, ni, por supuesto, en la de los medios de comunicación.

El autor nos deja un mensaje optimista y es que mientras el hombre y la mujer sean animales sociales, con capacidad de incidir democráticamente en el presente y el futuro político, hay esperanza y hay futuro para moldear la vida colectiva con más justicia social. En un momento de crisis de confianza en el papel de la política como fuerza de transformación social, el libro de Innerarity es un balón de oxígeno, imprescindible, para cualquier persona interesada en buscar un sentido social a nuestra compleja realidad, sin excluir u olvidar el futuro.

Lo recomendable es leer el libro, pero, por si después de las vacaciones, las urgencias no dejan espacio para la lectura y la reflexión, os dejo, en tres entradas del blog, algunos párrafos con algunas de las ideas y análisis que me han parecido interesantes.




"Buena parte de nuestros malestares y de nuestra escasa racionalidad colectiva se deben al hecho de que las sociedades democráticas no se relacionan nada bien con el futuro. De entrada, por que todo el sistema político y la cultura en general están volcados sobre el presente inmediato y poirque nuestra relación con el futuro colectivo no es de esperanza y proyecto, sino más bien de precaución e improvisación." (pág.11-12)



"Este libro trata de contribuir a una nueva teoríca del tiempo social en uno de sus aspectos más relevantes-cómo se relaciona la sociedad con su futuro, cómo se anticipa, cómo se decide y configura- extrayendo de esta perspectiva una serie de lecciones que pueden ayudar a una renovación de nuestro modo de entender y llevar a cabo la política." (pág. 13)


"Toda teoría de la sociedad debe ser hoy una teoría del timpo y especialmente del empleo que hacemos del futuro. Y es que la crisis de la política tiene mucho que ver con una crisis del futuro y de su creciente ilegibilidad. La transformación que las sociedades democráticas necesitan vendrá de la mano de una apertura a considerar el futuro como su especio más interesante de acción, si acertamos a la hora de establecer procedimientos para liberarnos de la tiranía del corto plazo y abrirnos hacia el horizonte más ambicioso de la longue durée". (pág. 13)


"...nuestro actual desafío no es otro que estructurar nuevamente el tiempo en la era de la globalización. La tarea principal de la política democrática es la de establecer la mediación entre la herencia del pasado, las prioridades del presente y los desafíos del futuro." (pág. 13)


"El futuro tiene malos abogados en el presente y padece debilidad crónica. El problema de nuestras democrácias es que el antagonismo político está absorbido por el presente...La lógica de lo urgente desestructura nuestra relación con el tiempo, subordinado siempre al momento presente". (pág. 14)


"No es la urgencia lo que impide elaborar proyectos a largo plazo, sino la ausencia de proyecto la que nos somete a la tiranía del presente. El movimiento contemporáneo, la adaptación incesante al cambio que se nos exige, es vivido conforme a una lógica de la supervivencia, no de la esperanza. A fuerza de explicar que los "grandes relatos" han muerto, su lugar ha sido ocupado por la defensa de los "derechos adquiridos"; ...donde no se prepara el futuro, la política se limita a gestionar el presente" (pág. 15)


"¿Quiénes son entonces loes enemigos del futuro que deben ser desenmascarados?...Buena parte de la retórica de la innovación, por ejemplo, constituye una trivialización del futuro cuando no se inserta en un contexto social de sentido." (pág. 15)


"Si las utopías modernas pensaron el futuro en términos fundamentalmente de innovación social, la actual retórica del futuro parece haberlo restringido al ámbito de las innovaciones tecnológicas y los mercados espansivos.


El futuro se asociacia frecuentemente con la aceleración...La aceleraciónno es un rattrapage del futuro sino uno de sus principales enemigos. Además de la alternativa entre aceleración y desaceleración está la de verdadero y falso movimiento, en virtud de la cual advertimos que en ocasiones el aumento de la velocidad revela perplejidad, mientras que la reflexividad constituye la condición de posibilidades de cambios más profundos. En todo momento hay que distinguir el futuro de su apariencia. Sólo así podríamos explicar, por ejemplo, la paradoja de que tecnologías altamente destructivas se presentan como portadoras del futuro, mientras que, por ejemplo, las estrategias ecológicas que aseguran ese futuro puedan aparecer como conservadoras...Por eso una de las tareas críticas más importantes consiste en combatir el falso movimiento" (pág. 16-17)


“Entre los peores enemigos del futuro están también aquellos que se empeñan en neutralizar a toda costa su carácter abierto e imprevisible…Conceptos como resiliencia, riesgo, emergencia o gobernanza se han pensado como respuestas al fracaso de la planificación determinista, pero sin renunciar a una gestión inteligente y responsable del futuro. Se trataría de repensar el futuro como un escenario de libertad, una hipótesis o una promesa, y no como una realidad determinante, algo cuya mejor prueba se encuentra en el hecho de que el pasado esté lleno de futuros que no llegaron a realizarse” (pág. 17)


“…deberíamos reformular el antagonismo político que, desde la modernidad, ha sido fijado en torno a un esquema izquierda-derecha definido a partir de un supuesto movimiento de la historia. Progresistas y conservadores lo hay en todo el arco ideológico…Lo ideológicamente decisivo en la actualidad no es definirse en términos de movimiento o quietud, sino a partir de la contraposición entre el movimiento hacia el futuro y el movimiento a ninguna parte…El progresismo está hoy allá donde se ponen en marcha procesos para configurar el futuro desconocido, donde se gestiona responsablemente la incertidumbre.” (pág. 18)


“La cuestión decisiva es saber si nuestras democracias son capaces de anticipar posibilidades futuras en un contexto de gran incertidumbre, si están en condiciones de realizar proyectos y tensar el tiempo social, de articular intergeracionalmente a la sociedad, actuando en esas “sombras de futuro” (Axelrod 1984) con criterios de legitimidad y responsabilidad”. (pág.21)


“…una reintegración del futuro en la actividad política sea un elemento de transformación e innovación de la vida democrática” (pág.22)


Daniel Innerarity: El futuro y sus enemigos. Una defensa de la esperanza política. Barcelona, Paidós, 2009 (Col. Estado y sociedad, 165)

dilluns, 22 d’agost de 2011

Lectures d'estiu-IV: Tan cerca del aire de Gustavo Martín Garzo


Foto: Lidia Larrosa (2010)

"Luego marché a Segovia, donde trabajé como bibliotecaria. La biblioteca municipal estaba en un edificio casi en ruinas, pero fui muy feliz con aquel trabajo. Apenas iba nadie a por libros y me pasaba las horas leyéndolos y conlocándolos. Las bibliotecas son como un gran almacén donde se guardan todas las emociones humanas. ¿Y sabes qué se aprende cuando paseas por ese almacén?: que pudeden traerse cosas de los sueños. Un escritor inglés escribió un poema en el que un joven sueña con un jardín fabuloso donde todo es perfecto. Paseando por sus senderos, ve un rosal radiante y toma distraído una de sus rosas. Pero sucede algo y se descubre, de golpe, acostado en el cuarto inmundo de una pensión. Comprende decepcionado que ese jardín sólo ha existido en su fantasíay, cuando trata de volver a dormirse, ve sobre la mesilla la rosa que acaba de cortar. Puede que el jardín fuera un sueño, pero se ha traído de él una flor.¿Es posible esto?. ¡Claro que lo es! El poeta no se limitó a soñar con un lugar maravilloso, sino que escribió un poema que yo podía leer. Ese poema era la rosa, una rosa de palabras."
Gustavo Martín Garzo: Tan cerca del aire. Barcelona, Plaza y Janés, 2010

dissabte, 20 d’agost de 2011

Lectures d'estiu-III: Don Segundo Sombra de Ricardo Güiraldes



"Pensé en Don Segundo Sombra, que en su paso por mi pueblo me llevó tras él, como podía haber llevado un abrojo de los cercos prendido en el chiripá.

Cinco años habían pasado sin que nos separarámos ni un solo día, durante nuestra penosa vida de reseros. Cinco años de ésos hacen de un chico un gaucho, cuando se ha tenido la suerte de vivirlos al lado de un hombre como el que yo llamaba mi padrino. Él fue quie me guió pacientemente hacia todos los conocimientos de hombre de pampa. Él me enseñó los saberes del resero, las artimañas del domador, el manejo del lazo y las boleadoras, la difícil ciencia de formar un buen caballo para el aparte y las pechadas, el entablar una tropilla y hacerla parar a mano en el campo, hasta poder agarrar los animales dónde y como quisiera. Viéndolo me hice listo para la preparación de lonjas y tientos con los que luego hacía mis bozales, riendas, cinchones, encimeras, así como para injerir lazos y colocar argollas y presillas.

Me volví médico de mi tropilla, bajo su vigilancia,y fui vaquiano para curar el mal del vaso dando vualta la pisada, el moquillo con la medida del perro o labrando un fiador con trozos de un mismo maslo, el mal de orina poniendo sobre los riñones una cataplasma de barro podrido, la renguera de arriba atando una cerda de la pata sana, los hormigueros con una chaira caliente, los nacidos, cerda brava y otros males, de diferentes modos.

También por él supe de la vida, la resistencia y la entereza en la lucha, el fatalismo en aceptar sin rezongos lo sucedido, la fuerza moral ante las aventuras sentimentales, la desconfianza para con las mujeres y la bebida, la prudencia entre los forasteros, la fe en los amigos."

Ricardo Güiraldes: Don Segundo Sombra, Madrid, Jorge Mesta ediciones, 2001 (pág. 68)

dijous, 18 d’agost de 2011

Lectures d'estiu-II: La mancha humana de Philip Roth


Foto: CGLores, cuadro de Chagal de la Fundación F Maeght (Francia)

"Y, no obstante, después de su acción, explotó el sistema. Después de su acción, lo consiguió: nunca más vivió fuera de la protección de la ciudad amurallada que es la convención. O más bien vivió, al mismo tiempo, dentro por completo y, subrepticiamente, excluido del todo, tal era la plenitud de la vida particular que se ha había creado...El hombre que decide forjarse un nítido destino histórico, que emprende la tarea de soltar el resorte histórico, y que lo logra, que consigue con brillantez alterar su suerte personal, solo para caer en la trampa de la historia con la que no había contado: la historia que todavía no es historia, la historia que se hace ahora mismo, la historia que prolifera mientras escribo, añadiendo un minuto a la vez, y que comprenderán mejor en el futuro de lo que jamás la comprendemos nosotros. El nosotros que es ineludibles: el momento presente, la suerte común, el talante actual, la mentalidad de tu país, la llave estranguladora de la historia que es su propio tiempo. Debilitado por la naturaleza aterradoramente provisional de todo". Philip Roth: La mancha humana. Barcelona, Debolsillo, 2010 (pág. 402-403)