dissabte, 10 de gener de 2009

El corazón helado, de Almudena Grandes. La mejor novela sobre la guerra civil y el exilio (enlace)

Este verano pude volver a reencontrarme con la obra de Almudena Grandes y con tiempo por delante leí su última novela, El corazón helado. Creo que es su mejor novela, pero sin entrar en hacer crítica literaria, reconozco que hacía mucho tiempo que no leía una narración sobre la guerra civil y el exilio que me emocionara tanto.

Es un libro que tendría que ser de lectura obligatoria para las generaciones jóvenes que quieren saber cómo afectó a todas las familias españolas la guerra civil y la larga noche franquista. Y para las personas que hemos oído contar a nuestros abuelos y padres lo que significó todo aquello (pero de lo que ya no se habla tanto, porque muchas personas de esas generaciones ya están desapareciendo), nos sirve para recordar nuestro pasado y las razones últimas de nuestro presente. Es una novela que hace justicia a muchas personas que murieron o vieron condicionada su vida y la de su familia por la lucha de la libertad y la igualdad.

Si, además, quereis disfrutar y emocionaros con una gran historia de amor y con grandes y pequeños personajes inolvidables, nada mejor que os leais esta gran novela.

5 comentaris:

  1. Aixó ja es més engrescador, Alcaldessa.

    Sabina dice ( y lo que Sabina dice se ha de tener en cuenta si estás en la prodigiosa década de los cuarenta):



    Si la memoria histórica te raya la falla del dos mil, si la canalla empaña el mes de abril, si cada julio pierdes la batalla del grana y el añil, ni llores por Boabdil, ni tires la toalla.

    Si los aires difíciles te dejan mojado el canesú, si purgas los pecados de Lulú, si los castillos de cartón te alejan del coro de Moscú, liba en aquel vermú la miel de las abejas.

    Si te urge repasar la geografía humana de Babel, si sigues en edad de serle infiel a las penas con pan de cada día, si ni Caín ni Abel, rebózate en la hiel cañí de los tranvías.

    Si viajas por el viejo testamento de Miaja y de Negrín, si Alberti, Federico, Bergamín, si meas a los pies del monumento de Cela y de Celine, afina el cornetín del quinto regimiento.

    Si estrenas fatiguitas en cadena de carne de cañón, si te irritan los solos de borbón, si vives enganchado a tu Malena, mellado bandoneón, hurga en el corazón helado de Almudena.

    ResponElimina
  2. Sabina suele tener razón casi siempre. Y me encanta que digas que la década de los cuarenta es prodigiosa, por que a veces miras atrás y si todavía te reconoces y conservas amores, hijos y amigos, piensas que el viaje va siendo bueno. Pero hay días que cuando te miras al espejo se dejan ver las canas que han ido apareciendo por arte de mágia y los prodigiosos cuarenta empiezan a pesar. Un saludo! y bueanas noches

    ResponElimina
  3. Por cierto Jack, me gusta mucho tu Isla Tortuga. La seguiré para ver si encuentro más tesoros. Ahora sí, buenas noches.

    ResponElimina
  4. Que sepa Doña Carmen que está Ud. en su casa cuando aparezca por Isla Tortuga, con ello no pretendo tildarla a Ud. de pirata ( Dios me libre), aunque llevar el cuchillo entre los dientes cuando una se dedica a la cosa pública nunca está de más ( pero que le voy a contar a Ud, y más en estos agitados tiempos).

    Isla Tortuga es un garito lúgubre donde se juntan piratas de distinto pelaje y color, pero siempre con un escrupuloso respeto al código ético del pirata, somos personas de honor.

    Siempre habrá un vaso de ron para Ud...

    Saludos.

    ResponElimina
  5. Seguro que nos encontraremos, con cuchillo o sin él. La verdad es que no soy muy amante de esos objectos cortantes. Si se tienen que utilizar se utilizan, pero no son parte de mi indumentaria habitual. Aunque eso, a veces, puede dar la sensación de debilidad y puede provocar el ataque de algún cobarde.

    ¡Salut!

    ResponElimina